jueves, 29 de marzo de 2012

A L’AUBE DU DERNIER JOUR

À l’aube de mon amour
J’avais un naïf coeur
Et avec un rêveur regard
Je me suis tombée dans notre idylle d’hasard

J’ai cherché devant notre début
Mais je me suis trouvée avec frissons
Notre poésie, notre chason
Et soupirant  tout mon abîme fou
J'ai juré rester avec ma muse

Je me suis tombée sur les nuages
Derrière de l’aude de velours
Mon amour cette journée durera toujours…
Je te donne tout pour aujourd'hui,
vie, corps, âme et mon trésor…
mourir sera un luxe après ceci…


Poesía ganadora en el certamen de
la Alliance Francaise 2011

Surya Lecona Moctezuma






¡Silencio! Boomerang histórico

¿Tanto tiempo tarda en dar la vuelta el siglo?

Y es que las corrientes vuelven y se alejan todo el tiempo. La escuela de Platón discípulo de Sócrates, por ejemplo, parece reincorporarse con las tendencias en busca de un “Estado Ideal”  por medio de una danza eterna entre ideas de aristocracia, democracia, monarquía, y hasta coqueteando de vez en cuando con la tiranía.

Quizá también lo fue en la película El artista, una apología histórica que resucita casi un siglo de entretenimiento evocando el año 1929 y dejando caer la experiencia de su peso sobre una balanza que tiene como oponente el año 2012, con todo y su cuarta dimensión, asientos que se mueven y chorritos de agua.

Y es que en aquella época, el cine mudo, se convirtió en un espectáculo del que mis contemporáneos, lectores jóvenes y bellos, no pudimos gozar, dada la imposibilidad de adaptar cientos de orquestas en cada una de las tres mil 197 salas de cine que existen en México, según un estudio publicado por ACNielsen en el 2006. Lo más cercano a la sinfonía en vivo es esta moderna cinta filmada a la antigüita pero con herramientas más flamantes que obsoletas.

Lo cierto es que con este tentador y premiado largometraje, las modas de los abuelos volvieron al escenario, mientras otras generaciones se despiden.

Entre tributos de carcajadas, bostezos, lágrimas, apretón de manos y un verdadero cúmulo de emociones, las pocas palabras que se escapan al silencio de la incertidumbre de aquel lío, son justamente las necesarias. Una muestra de aquella frase sabia de Elaine Saint James; 

“Es asombroso cuánto puede uno oír cuando nadie está hablando”

¡Sí que lo es!



Y si bien es cierto que el tiempo nos burla antes de poder nosotros reírnos de él, Jean Dujardin se lleva el premio Cannes a mejor actor sin fallas artísticas de humor ni de vestuario, aún siendo inquilino del siglo XX. Pero quién realmente merece el homenaje, además del área de fotografía, es el perfectamente bien amaestrado perro protagonista (sin nombre) que además de tener el privilegio de compartir la mesa con Barack Obama, coleccionó los tiernos ¡ahhh! del público conmovido. Tal vez fue él que decidió rodar en blanco y negro para no tener que forzar su vista perruna.

Simula un retorno a la era silente en las salas, es la ganga del año, un viaje en el tiempo con todo y sus defectos, de olvidar un poco el sonido estéreo, efectos especiales, navegadores de red, luz pulsada y volver 100 años para parodiar a los espectadores de aquel tiempo, emocionados, desesperados, intrigados y satisfechos de haber conocido al imitador de Charles Chaplin , mejor conocido como Charlot, en una caracterización impecable, de un Jorge Negrete en el siglo XXI con este, me permito predecir,  ya un clásico del Cine Internacional, facsímil de otros clásicos. Refrito de refrito dirían los muy exigentes críticos, pero bastante bien elaborado. 

ABRAZADO A TUS HUESOS

México, D.F.
Surya Lecona Moctezuma






Y ahí estaba Miguel vestido frente al espejo con su moderno delantal. En la cama reposaba María el desayuno. Luego el temblor sacudió ese pensamiento que los unía todas las mañanas con el record de "52 años de casados" galardonado con tres hijos y trece nietos.

Cinco décadas y dos años atrás habían acordado en el altar que él prepararía el desayuno, pero ella cocinaría la cena. Acostumbraban cenar a las siete de la noche. Fue hasta que Miguel enfermó y el gastroenterólogo le prohibió las cenas. Todas las mañanas se preguntaba por qué su mujer no podía ayudarle con el desayuno, pero nunca se lo dijo. Ella al contrario pensaba, dando gracias, sobre la generosidad de su esposo, pero tampoco nunca se lo dijo a Miguel.

Ese día frente al espejo, inamovible, Miguel lleno de rencor se resignaba mientras María lo jalaba de un brazo, tratando de convencerlo de salir a un lugar seguro. Él no escuchaba. Ensimismado volteó y le dijo; -Mujer, prométeme que de ahora en adelante me ayudarás a cocinar el desayuno.

Ella con lágrimas en los ojos comenzó a convulsionarse por el susto de ver los cristales romperse, las columnas colapsarse y escuchar cómo gruñía la casa. Pero no quiso dejar a Miguel. Sus hijos ya adultos estaban por quedarse huérfanos cuando Miguel reaccionó y abrazó a su mujer que ya estaba sufriendo un infarto.

-María no me dejes, prometo no romper ese juramento que te hice frente al altar.

Segundos después una viga de madera cayó sobre ellos. Cumpliéndose hasta la muerte su promesa después de 52 años.

SOÑABA QUE DORMÍA Y EN MI SUEÑO RECORDABA....

...Una noticia que leí el día anterior, sobre el descubrimiento en Mantúa, Italia de los restos de una pareja que yacía desde hacía más de cinco mil años abrazados y el temblor que me sacudió de la cama fueron ambas las circunstancias evocadoras de mi sueño.

La imagen impactaría a cualquier enamorado primerizo que dijera amar a su motor de vida.

Y es que, los huesitos metacarpianos, parecían tejer un idílico corazón con sus brazos calavéricos y acariciándose mutuamente la clavícula y el omóplato, lograban transmitir una enteañable sensasión de empatía a los arqueólogos que hallaron sorprendidos, ilusionados y orgullosos la escena dramática como si hubiesen encontrado restos de felinos bicéfalos extintos con la Atlántida.

Mi sueño me evocó una escena de ancianos, pero los expertos aseguraron que eran jóvenes por el impecable estado de sus dientes. Quizá porque mi hemisferio izquierdo no alcanzó a retratar las perfectas mandíbulas y sólo delineó la posición de los restos que ya eran escasos para ornamentar la historia.

Los amantes de Valardo, inspiraron también la melódica y melosa composición de Pedro Guerra "5 mil años".



Hoy leí también bastante sobre los trovadores de protesta de los años cincuenta y terminé escuchando "Il fiume di sand creek" de Fabrizzio di André, que narra la historia de los niños y mujeres que duermen en el fondo del rio Sand Creek; por causa de una evidente muestra de discriminación racial a los más de 500 indios Cheyennes asesinados el 29 de noviembre de 1864 que acampaban a un costado de Colorado cuando llegó un siamés de Hittler, el Coronel John Chivington gritando "Maldito aquel que simpatice con los indios, he venido a matar indios!



Desde siempre la música y la historia han tomado el te en la misma esquina y se encuentran a cada vuelta del año sin necesidad de que sea bisiesto.

Les deseo sueños de oro, amorosos leyentes, y que nos escarapele de nuevo el alba.





jueves, 21 de enero de 2010

"El santo, el cavernario, blue demon y el bulldog...


"Siendo todas las partes causadas y causantes, ayudadas y ayudantes, mediatas e inmediatas, y siendo que todas se mantienen entre sí por un vínculo natural e insensible que une a las más alejadas y más diferentes, tengo por imposible conocer las partes sin conocer el todo, así como también conocer el todo sin conocer singularmente las partes".
Pascal

Una noche en la Arena México
La famosísima Arena México, el sueño de muchos niños que han tenido oportunidad de seguir a través de la televisión sus últimas transmisiones que son cada vez más frecuentes. La televisión hace su trabajo, no es difícil cultivar un fanatismo en los pequeños, con ayuda de esas violentas imágenes. Siete de diez niños cuestionados, que asistieron a las luchas el día viernes 8 de enero en la Arena México, quieren ser luchadores de grandes. Teniendo en cuenta por supuesto que la pregunta se les hizo en el lugar y que influye mucho, por lo mismo es una estadística parcial. La forma en que un adulto y un niño percibe el espectáculo de las luchas, tiene una distancia enorme.
Juan Figueroa tiene nueve años y es la primera vez que visita el gran “ring”[1] de la Arena México, escenario de acrobacia y pantomima, donde también suelen aparecen golpes espectaculares.
Cuando las luchas comenzaron, presumían tener más libertad, ya que sólo acudía gente de bajos recursos y tenían costumbres más arrabaleras, que se han perdido y que eran muy características, como llevar una bolsita llena de patitas de pollo para aventar al cuadrilátero cuando la lucha se tornaba negativa, según el espectador, el analítico juez que desaprobaba con sus patitas de pollo. Actualmente es mucho más popular y es más conocido este espectáculo al que acuden tanto hombres como mujeres.

Movimiento fuera de la arena

La función comienza desde afuera, las calles en los alrededores llenas de autos, y desesperados los conductores tocan el claxon creyendo que así se despejará el camino, los “selocuido’s” [2], gritando fuertemente “¡se lo cuido, se lo cuido!”, tratando de ganarle los clientes al vecino. En las banquetas se deja un espacio de un metro para que la gente pase impidiendo un flujo rápido de personas. En los puestos se venden máscaras, playeras, vasos, plumas, acompañadas de un “¡llévele, llévele!” y un “¡pásele, pásele!”. Los niños parecen saber exactamente de quien es cada máscara expuesta, pues sin dudarlo las piden diciendo, “yo quiero la de Atlantis” o la del Místico.

Los revendedores, con un aire desesperado ofrecen sus boletos con la mentira de que “ya no hay boletos en taquillas” ganándole desde 10, 20 o hasta 30 pesos a cada boleto. La gente que conoce el movimiento va directo a taquillas,  y si no encuentran, ellos mismos se acercan a los mitómanos que ya saben perfectamente a quien venderle sus pases para presenciar la grande escena que se da sobre el cuadrilátero cada noche de martes, viernes o domingo (con sus excepciones).[3] Estos personajes característicos se mezclan entre la gente que está ansiosa por tener un lugar dentro del show, algunos de los revendedores con un característico hedor alcohólico que los sigue como una sombra pesada, intentan, a como de lugar, una venta más con sus frases no muy convincentes: “¡ándele seño!, es más bara que en taquilla, mire, aquí tengo los precios. Es más, pásele y ya que esté en su asiento le llama a su compa pa’ que me los pague”.
Son hombres viejos, desesperados, pareciera que si no venden no comen, pues venden hambrientos, mintiendo y usando sus técnicas persuasivas sin mucho estilo y a toda costa. La única forma en que consiguen que les compren es tocando el hombro o el brazo de sus futuros compradores, quienes con tal de alejarse de ellos  y de su penetrante aroma, terminan pagando el boleto.  
Las gorditas y quesadillas llenas de grasa en las esquinas no pueden faltar, también es un peculiar olor, característico en los alrededores, así como los esquites y los elotes con mayonesa y queso.
En la actualidad, parece ser más seguro, cruzando por toda la acera y llegando hasta la entrada, están los policías, quienes proponen dos filas de mujeres y dos de hombres con unos 10 individuos en cada fila ansiosos por entrar, ya a cinco minutos del primer round de la primera lucha.
Cuando entra el espectador, se le “pasa báscula” y se arriesga a que le roben, “los guardias de seguridad” meten la mano en todos los ángulos de la mochila o bolsa que lleve uno consigo. No se permite pasar alimentos ni cámaras fotográficas ni de video. Por lo tanto, existe un cubículo especial para dejar las cámaras, las cuales son guardadas en bolas de plástico y le dan al usuario del “guarda cámaras”, un trozo de cartulina con un número que refiere a donde la máquina fue recluida. Pero los candados de la entrada parecen ser ficticios, ya que dentro se pueden observar “flashazos” del público hacia el escenario que quieren llevarse un recuerdo. Posteriormente, se suben unas escaleras que en dos tramos llegan a un pasillo curvo que da la vuelta al lugar. Aquí están ubicados los locales con comida y bebidas[4], así como los baños, cuatro baños de hombres y cuatro de mujeres distribuidos en todo el círculo del pasillo.

La entrada a la arena

Al entrar algunos acomodadores están dispuestos a mostrar el lugar de los asientos con el apoyo de unas linternas, a cambio de una propina. La iluminación es completamente hacia el cuadrilátero y las tres anchas ligas que lo delinean. Cuatro o cinco mujeres salen antes del comienzo de cada lucha anunciando el inicio de la misma, mueven sus caderas y mandan besos a las cámaras que recorren sus cuerpos semidesnudos provocando y mostrando una cara más del espectáculo, los hombres en las butacas. Con los ojos fijos a las pantallas que maximizan ese banquete, se ven danzar sus pupilas al ritmo en que las cámaras suben y bajan por los cuerpos de estas modelos. Las mujeres del público también con un dejo de envidia, intentan sin conseguirlo distraer a sus seducidos hombres. También ellas recorren esos cuerpos, desaprobando con sus comentarios en forma de crítica. Luego salen uno a uno los luchadores con una presentación “escandalosa” bajando una escalinata y luciendo sus trajes de reyes, trajes de los cuales van a prescindir en el “ring” para luchar más cómodos.
Es una oportunidad, para la publicidad, que no se pierde. Anuncios de todo tipo aparecen en las pantallas gigantes, intercaladas con imágenes de luchas pasadas para no perder la atención del público. Los vendedores hacen también su aparición, “¿qué le damos joven?”, “¡mirinda y “esprait”!, ¿cuántos, cuántos?”. Algunos de ellos saben muy bien como acercarse a los niños, quienes reaccionan rápidamente, “¡mamá, me compras?”



Los reporteros corren de un lado a otro con sus pesadas cámaras de video tratando de tener la mejor toma de los luchadores, las modelos o del mismo público. El folclore inicia desde antes de que la primera chica salga modelando la cartulina en la que se lee: “¡primer round!”

Las luchas
En la presentación, intervienen los rudos en una esquina, un equipo que más que acrobacias y espectáculo artístico con el cuerpo, son agresivos, toscos y como su nombre lo indica, rudos. Y, por otro lado, los técnicos, quienes apantallan al público con una serie de saltos sorprendentes y una técnica de golpes, esquivando los del enemigo. Son ligeros en sus movimientos y aparentemente consiguen ser los favoritos de la mayor parte del público. La euforia va en crescendo, de menos a más, cada lucha es más intensa que la anterior y el ambiente va a la par. Al principio los saltos son menos espectaculares, los luchadores son menos conocidos y más panzones que musculosos. Y así, poco a poco hasta llegar a la lucha final, al cenit, al duelo que todos esperaban, el cual no es precisamente un duelo porque hay más actores pero generalmente son dos enemigos los principales.
Uno de los saltos más llamativos y que todos disfrutan mucho es cuando los luchadores suben a una esquina y dan un salto y se dejan caer con todo su peso sobre el enemigo que se encuentra fuera del cuadro principal. Lo más espectacular y peligroso también es cuando caen cerca del público, seguido se ve que caigan sobre el enemigo y así los dos se tambalean hacia la gente cayendo sobre sus pies o piernas.



Un detalle importante es la máscara, los niños explican que es lo más valioso para un luchador, ya que recuperarla es muy difícil y cuando son despojados de ella por el enemigo, se puede observar en el rostro de estos pequeños un sufrimiento enorme, como si les estuvieran robando algo suyo. En ocasiones, dice Miguel, vendedor esporádico del lugar, los niños lloran cuando esto sucede.

Vencedores y vencidos
Psicologicamente se da un golpe bajo a los pequeños. Los adultos (aunque no todos) tienen la consciencia de que está todo arreglado, que es pantomima, teatro, un evento que antes de presentarse, se decidió quien ganaba y quien perdía. Pero, es un golpe fuerte sobre todo para aquel que debe ser el cobarde.
Los golpes calientan la mente y los puños de quién está en acción buscando venganza en su turno, pues las agresiones en ocasiones son más severas de lo que se tenía planeado, y es así que el afectado busca venganza, pero, cuando toca reprimir ese coraje y pasar a ser el cobarde en escena, se reprime también una emoción que necesita de inteligencia. Se puede atribuir al personaje una etiqueta que, quizá, él pudo haberse quitado con un solo golpe pero, tendrá que resignarse.
El público reacciona inmediatamente en cuanto se determina un ganador y un perdedor. Los gritos se expanden por todas las gradas y las luces blancas giran iluminando a los espectadores, quienes son capturados por la cámara infraganti y mostrados en la pantalla grande del centro justo en el momento en que expresan su alegría o enojo.

Reacciones
Los niños, los adultos, los jóvenes y los ancianos tienen evidentemente una forma diferente de apreciar el show. El espectáculo está ahí, en el público. Los antagonistas, los niños, se transforman poco a poco en el personaje principal. Es todo un objeto de estudio. El principal objetivo de las luchas es un mal entendido. ¿Entretener? El sentido entre violencia y entretenimiento se confunde y se pierde, mientras el entretenimiento se hace ficticio, la violencia es cada vez más real. No cabe duda sobre la indexicalidad del asunto.
Las muecas de los niños que gritan afanosamente, denotan un corazón roído por tanta violencia y lleno de rencor reprimido. Hubo un niño que se ganó la atención de todos los espectadores que alcanzaban a escucharlo, no paraba de gritar con mucha euforia y con groserías demostraba su coraje cuando derrumbaban a alguno de sus preferidos, los técnicos. Consignas como: “¡párate pendejo, párate!”, “¡no seas mamón!”, “¡pinche perra, te vas a morir!” entre otras, salían de su tierna boquita de aproximadamente 6 o 7 años de vida con un aprendizaje que se jactaba de ser violento por su comportamiento mostrado esa noche.
Y así como él muchos otros niños no se sientan en todo el tiempo que dura el espectáculo de acrobacias y golpes, los rostros infantiles escondidos tras la sombra del  supuesto misterio que se intenta inculcar a los espectadores pero, que no se consigue en su totalidad, en los inocentes niños sí. Con los puños cerrados, los dientes apretados, ceño fruncido y con todo el coraje de sus aún jóvenes corazones, temblorosos se mecen hacia donde sus ojos esten atacando. Parecen ser ellos mismos quienes manejan con la mirada a los luchadores y, cuando los actores logran un golpe de victoria, los pequeños gritan como si ellos mismos sintieran cómo se hunden sus manitas en el voluminoso cuerpo de aquellos musculosos hombres, bizarros, físico-culturistas, saturados de extraños relieves en todo su pesado cuerpo.  Pero si al contrario, el ataque es a sus preferidos, se percibe cómo sus rostros se van llenando de un rencor incontrolable y de una impotencia inútil, pues es difícil que se den cuenta sin que alguien les explique la diferencia entre realidad y ficción.



Los ancianos, con la misma pasión de toda la vida también repiten, aunque menos expresivos, las reacciones de los niños, son fanáticos, personas que desde jóvenes han convivido con estas prácticas, en sus gestos un poco más reprimidos, parecen disfrutarlo. Los adultos  y los jóvenes son más realistas aunque siempre hay reacciones inesperadas como un grito demasiado llamativo de señoras, o el llanto tanto de hombres como de mujeres

Públicos
El público es tan variado como las sorpresas de cada noche. En una apreciación rápida, el 20% son turistas tanto nacionales como internacionales, la asistencia de infantes ha aumentado gracias a la difusión televisiva de cada lucha[5], actualmente es difícil que un niño no haya visto alguna vez una transmisión, aunque sus padres se lo prohíban.
Las butacas más baratas[6] son ocupadas por aficionados de bajos recursos. Mientras las más caras y más cercanas a la escena de acción por  los que tienen mayor posibilidad. Seguido se ven personajes famosos, fanáticos de estos eventos, que asisten ocasionalmente cuando sus favoritos tienen combate.
La clase media también alcanzó un lugar, más por moda que por otra cosa fue que llegaron a las butacas de la Arena México, y así como todos los tipos de público, es fácil contagiarse del apasionado ambiente que se vive dentro y donde desaparecen las clases sociales. Las “víctimas” más susceptible a creer todo el teatro que se presenta, es el vulgo y el publico infantil.


Conclusiones

El pueblo de México, así como cualquier otra comunidad necesita de este tipo de distracciones. Las luchas, son una forma más de entretenimiento, una catarsis para las preocupaciones del pueblo, pero paradójica. La violencia que se inyecta a los niños es sin duda un elemento que debe tratarse con delicadeza. En los últimos años se puede observar que los niños tienen más contacto, a través de la televisión, las imágenes, dibujos o los famosos tazos[7] que vienen de obsequio dentro de las papas fritas. Es un fenómeno interesante, y aunque siempre se ha visto la violencia en distintas representaciones, como caricaturas, programas televisivos y teatrales, las luchas, parecen tener una cercanía más notoria en esta generación.
Es un tema muy amplio que pudiera estudiarse desde varios ángulos y que incluso puede ser muy completo para una tesis. En psicología se ha estudiado, es un fenómeno que tiene que ver mucho con la moda y factores sociales que se inclinan cada vez más a este tipo de eventos. 



[1] Antiguamente, el ring por su nombre en ingles, aro en español, tenía una forma redonda, y es así que el nombre perduró y sigue siendo llamado así.

[2] Forma coloquial de llamar a los cuidadores de autos en las calles
[3] La cartelera de eventos se encuentra en el sitio de internet de la Arena México: http://www.cmll.com/arena_mexico.htm

[4] Palomitas, cacahuates, papas, refrescos, cerveza, etc.
[5] Transmisión por TV abierta en los canales 9, 28 y 52. Y televisión por cable en los canales; Galavisión y FOX Sports, entre otros.


[6] Según comenta Don Silviano, revendedor desde hace ya tres años, los precios varían y depende también quien esté esa noche en el cuadrilátero. El viernes 15, día del estudio, los precios estaban entre $300 y $40 en taquilla, participó “el místico” quién se llevó todos los aplausos de los espectadores en la lucha final por parte de los técnicos.
[7] Plásticos circulares con imágenes de dibujos animados o series televisivas, dependiendo de lo que esté de moda en esa temporada. Vienen de regalo en las papas Sabritas.

sábado, 26 de diciembre de 2009

EXTINCIÓN DE LUZ Y FUERZA DEL CENTRO (10-10-09)



DICIEMBRE 2009

Por decisión unipersonal, a través de decreto,
se extingue una empresa centenaria…

“Mi familia era Luz y Fuerza, ahora soy huérfana.
- No hay dinero hija, las vacaciones a Acapulco, ¿estuvieron buenas?, ahora tenemos que amarrarnos el cinturón.
- Este jamón es más barato.
- La colegiatura de los niños, mi amor.

Desde que tengo memoria, fue caro vivir en México, aún con padres electricistas. Recuerdo las crisis en que la tiendita se nos prohibía, y mi hermano y yo, quedábamos en ayuno de dulces. Si mi empresa es como dicen en las noticias, con todos esos privilegios, ¿por qué recuerdo los gobiernos de Salinas y Zedillo como nuestra tortura, como villanos y verdugos de mis padres?, siempre se quejaban de ellos. ¿Por qué si éramos millonarios como dicen en la tele, nos negaban un juguete diciendo:

- No hay dinero

Luego entré yo a la empresa, terminé al mismo tiempo mi maestría y con mis hijos se repitió la historia. De repente, una madrugada, de la que sueño despertar algún día, me quedé huérfana, habían extinguido a mi familia, nuestros sueños y proyectos en el suelo, y así como mi familia, muchas miles más, mamás solteras, padres cabeza de familias, personas sin estudios, ¿por qué?. Dice Calderón, nuestro “presidente del empleo”; que teníamos demasiados privilegios, quizá le molestaba ver que teníamos celular, que nuestros hijos vestían con converse, mochilas nike, jeans levis, aunque algunos no llegaban ni a tener unos panam, en ocasiones es más difícil darse esos “privilegios” pues están los uniformes, las colegiaturas, el lunch, y las vacaciones a Acapulco”

Quizá nuestro presidente quiera vernos a todos así, mano de obra barata, con carencias, quizá quiera extinguir también a la clase media y sumándonos a los más de 19 millones de personas que padecen la pobreza alimentaria y a los 50 millones que son pobres en algún grado (según cifras de SEDESOL, entidad que asegura que en el primer semestre de 2009,  la pobreza en México subió de 47 a 48 por ciento).” Comparte María Guadalupe, extrabajadora de la empresa Luz y Fuerza del Centro.


El día 11 de octubre, las primeras planas de todos los periódicos, estaban llenas de títulos como; “El gobierno asalta instalaciones de LFC, ordena su extinción”, “decreta Calderón extinción”, “Liquidan a Luz y Fuerza”. Y así fue, el representante del Ejecutivo Federal, había impuesto el sabadazo (término coloquial, que describe lo que sucedió aquel sábado en que desaparece la empresa Luz y Fuerza del Centro),  del 10 de octubre, a las 11 de la noche.

Por otro lado, “¡Nos vamos al mundial!”, exclamaba gran parte de la población, incluyendo a las familias electricistas, pues esa misma noche en que la Policía Federal Preventiva tomaba secretamente las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro, para una hora más tarde, casi a media noche transmitir un anuncio de gobierno en cadena nacional y en los principales noticieros. Era la imagen de Felipe Calderón explicando las causas de su decisión al liquidar a la empresa; el gobierno publicó una edición extraordinaria del Diario Oficial de la Federación, firmado por Calderón en el que se determinaba la extinción del organismo descentralizado. Esa misma noche, los jugadores de Javier “el Vasco” Aguirre, habían obtenido su calificación en el mundial de Sudáfrica 2010 con un resultado de 4 a 1 sobre El Salvador.



Y mientras una buena parte de los mexicanos cantaba “Cielito lindo” en muchas partes del mundo, a las 24 horas del mismo día 10, comenzaban a llegar trabajadores a las instalaciones de su sindicato en la colonia Tabacalera, -inaugurando una asamblea denominada “permanente” y realizada esa madrugada sobre Insurgentes y Antonio Caso-, permaneciendo ahí hasta el día siguiente. La avenida Insurgentes fue bloqueada en su totalidad por los trabajadores consternados que acudían para saber que sería de su empleo. Lamentos y consignas, en un ambiente de impotencia que marcaba el inicio de una ferviente lucha. Los dirigentes trataban inútilmente de tranquilizar a los agremiados con un megáfono. Intento fallido, pues a las 3 de la madrugada, seguían llegando al lugar gritando y exigiendo al gobierno una explicación.

Esa misma noche fueron tomadas las instalaciones en otros estados, e incluso por la fuerza. En el Centro de Operación y Control, los trabajadores fueron sacados por la fuerza, Héctor Paniagua, -Coordinador de la Comisión Técnica, mejor conocido como COC- declaró que su gente había sido agredida, y obligada a abandonar sus pertenencias para posteriormente ser escoltados unas cuadras lejos del Centro, del “cerebro” de Luz y Fuerza, donde se operaban todas las mesas de control, también conocido como el switch de la ciudad de México. “La PFP, agredió a los trabajadores en turno, en esas instalaciones se requiere de personal las 24 horas del día para operar los sistemas.” Agregó Paniagua.

Luz y Fuerza del Centro y su Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), atendía 6 millones 200 mil servicios que cubría una población de 26 millones de habitantes (Cifras proporcionadas por el Coordinador de la Comisión Económica del SME). La principal razón que dio el Presidente, para la liquidación de la entidad fue su “comprobada ineficiencia operativa y financiera”. Efectivamente era así, la compañía tenía ya años en la lista negra con números rojos y un prestigio oscuro ante los usuarios. La entidad, aparentaba ser un estorbo para las finanzas públicas. Permaneció más de 15 años en una virtual quiebra técnica sin desaparecer. Pero he aquí la ironía más grande, ¿qué negocio por más pequeño o grande que sea, subsiste cuando su materia prima la compra a un precio más caro que el de venta?

Luz y Fuerza, compraba en promedio por las distintas tarifas, en $1.34 pesos el KW. Mientras que lo vendía en un promedio de .80 centavos. En el rango de las tarifas, que dispuso la Secretaría de Hacienda, la luz era más barata pera empresas industriales con consumos muy altos y más cara al consumo doméstico, considerando también que por órdenes del gobierno, LFC debía condonar deudas millonarios a algunas empresas como son, Televisa, los periódicos Reforma y Uno más Uno y muchos municipios en su zona de influencia, además el edificio de la Torre Mayor no pagaba la energía que consumía, etc.

Se argumenta en el famoso decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación con fecha del 11 de octubre de 2009, que la cantidad anual transferida era de 42 mil 315 millones, con el fundamento de que era para subsidio de los trabajadores. Pero hay detalles demasiado claros que no consideró el Presidente en su informe. Dicho subsidio, no iba para los trabajadores, sino para los usuarios finales. En el recibo de luz, en la parte central se encuentra el monto en pesos del consumo mensual, en la siguiente línea, el descuento por subsidio y finalmente el total, es decir, si el usuario debía pagar 600 pesos, en promedio la mitad estaba subsidiada y el monto total a pagar era de 300 pesos aproximadamente.



No pueden compararse empresas tan distintas:

  • CFE atiende a 13 usuarios por km2, (en Jalisco 29 usuarios por km2), mientras que LFC tiene una densidad de 2015 usuarios por km2. solo en el D.F.

  • Si restamos el número de trabajadores de las áreas de Construcción, Servicios Técnicos y Fábricas y Talleres, la plantilla se reduce a 29,547 trabajadores, considerando que ésta incluye labores de limpieza, mantenimiento de edificios, poda de árboles, deshierbe, etc., que CFE contrata con terceros.



Hay irregularidades tanto por parte del ejecutivo, como del SME, estas cifras tampoco quieren decir forzosamente, como indica el Secretario General del SME, Martín Esparza, que los usuarios ahora van a pagar el doble. Estas determinaciones aún no están especificadas en ningún contrato, pero el mismo subsidio, puede ser administrado por CFE.

En el otro extremo, al mandatario Mexicano, se le olvida mencionar que las transferencias asignadas a LFC en el presupuesto 2008 fueron de 34 mil 143 millones; sin embargo tuvieron que ser aumentadas a 42 mil 315 millones debido al incremento en los precios de la energía comprada a CFE por la aplicación, ¿qué pasó con ese aumento y ese dinero que Hacienda decidió incrementar para pagarle a CFE, y que al final de cuentas regresara a Hacienda? Sólo ellos saben. Este incremento de $8,172 millones en las transferencias se destinaron principalmente a aumentar el subsidio de las tarifas de los usuarios industriales, es decir, la tarifa más barata a grandes empresarios, los que llegaron a $16,862.33 millones en el año 2008.



El costo de la nómina era de 6 mil millones de pesos destinado a trabajadores activos y 11 mil millones a jubilados, en suma no es ni la mitad de los 42 mil 315 millones que el gobierno atribuye a los trabajadores como causa de deterioro financiero de la empresa. El total de esas transferencias sólo las contabilizaba Luz y Fuerza sin pasar por sus manos, ya que iban directamente a CFE para pagar la energía eléctrica que entregaba esta en bloque a la primera.

Era evidente que la plantilla de jubilados parecía ya un problema serio, las dos partes parcializan y segmentan información y datos, pero ¿por qué extinguir a una empresa que aún era rescatable en muchos aspectos? ¿qué intereses hay detrás de esto? ¿No era mejor aplicar reformas en el contrato colectivo de trabajo? ¿y si el verdadero problema eran los jubilados, por qué no instaurar una mesa de diálogo para la modificación de la incómoda cláusula 64? Una mesa más en este país, no le haría daño a nadie.


Fibra Óptica

Detrás de cámaras, existen camerinos incógnitas que merodean la situación, en espera de un espacio para actuar y entrar en acción. Pero, si la empresa era ya un fracaso total, ¿por qué hay cazadores que están sólo esperando esa millonaria presa?

El triple play es un sistema desarrollado por los trabajadores del departamento de telecomunicaciones de LFC, que posibilita la transmisión de voz, datos y video, el cual, comparte el cableado para aprovecharlo y llevar hasta los hogares, oficinas y empresas, la energía, la televisión por cable, Internet y teléfono. Esta iniciativa buscaba rentar el cableado a empresas privadas y tener así un ingreso más para el Estado, así como ponerlo a disposición de los usuarios de Luz y Fuerza de manera gratuita o a un costo mínimo.

En abril del 2008, el SME, tuvo la iniciativa de presentar por tercera vez a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y a la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) la solicitud para tener una concesión de red pública de telecomunicaciones. La cual fue negada. Pero fue, una muy buena idea, para un grande negocio y con grandes ambiciones.

La materia de trabajo persiste, la luz no se ha ido en la ciudad de México, y los empresarios están muy interesados. Luz y Fuerza contaba con 1,500 kilometros de fibra óptica, la más larga del país, que suministraba la energía a la ciudad más grande del mundo. Un buffet muy atractivo, que ya le fue concesionado a WL Comunicaciones, empresa de telecomunicaciones de la que son socios los exsecretarios panistas de Energía en el sexenio de Fox, Fernando Canales Clariond y Ernesto Martens, Los beneficiados comienzan a quitarse el letrero de anónimos, ¿que sigue ahora?.

¿Privatización?

Una buena planeación de inversión extranjera no estaría nada mal, como sugiere Enrique Dussel Peters
 en su libro La inversión extranjera en México, pero en buenas manos, no una explotación a la nación como se vislumbra en esta administración, sino inversiones inteligentes. (Enrique Dussel Peters, es el Coordinador del Centro de Estudios China-México (CECHIMEX) de la Facultad de Economía de la UNAM. Conjuntamente con la Dra. Yolanda Trápaga han realizado innumerables esfuerzos –con los sectores privado, público y académico, así como en la propia UNAM- para fortalecer al Cechimex en términos de contenidos y de financiamiento.
Coordinador del Campo de Conocimiento de Economía Política del Posgrado en Economía. Ha realizado múltiples esfuerzos internos y con el Posgrado para fortalecer y mejorar las condiciones del propio Posgrado y el CCEP),

Tres meses han pasado de lo ocurrido y a pesar de las consecuencias que a tenido esta problemática (Muertes, suicidios, huelgas de hambre, campaña de desprestigio y daño moral a través de los spots publicitarios (los extrabajadores llevan en su curriculum el “tache” de Luz y Fuerza y automáticamente son rechazados de cualquier empresa), el incremento en desempleo y los trabajadores informales perjudicados, que dependían de la economía de los desempleados, así como una sociedad iracunda. Entre otros.), el movimiento sigue vivo y con el apoyo de; más de cuatro mil organizaciones nacionales, de las entidades sindicales más importantes a nivel mundial, y por supuesto de los más de 16 mil electricistas que aún no se han liquidado.

Pero el gobierno no da luces de retractarse, aunque el convenio celebrado entre el servicio de Administración y Enagenación de Bienes y la Comisión Federal de Electricidad, el mismo día del decreto mencionado, testimoniado por el notario 103 del Distrito Federal, evidencia la configuración de esta (CFE) como patrón sustituto, al ser receptora de todos los bienes encargados al SAE para la liquidación de Luz y Fuerza del Centro.

En esta lucha y con este tipo de argumentos continúan los trabajadores del SME. Sólo el tiempo, les dará la respuesta.